8 DE MARZO 2021, Mi primera marcha, Marlene Huezo.

8 DE MARZO 2021, Mi primera marcha, Marlene Huezo.

 

El Salvador es considerado por organizaciones internacionales como uno de los países de más peligrosos para las mujeres, si bien se ha reportado que los feminicidios disminuyeron en comparación al 2019 esto no implica que las desapariciones, la violencia doméstica, el acoso y las desigualdades hayan sido eliminadas.


Ha trascurrido un año aproximadamente desde que en El Salvador nos vimos de cara a la Cuarentena, al virus, al encierro, esto trajo de la mano el miedo, pero no solo al Covid-19; el virus nos puso de frente a los miedos que quizá siempre tuvimos pero que con en el acelerado ritmo de vida llegamos a invisibilisar, normalizar.


Nos vimos con miedo a quedarnos sin empleo siendo cabezas de familia, con miedo de ser compañeras y vivir con un abusador, de tener trabajo y tener que cumplirlo, pero también con los cuidados de la casa duplicados, con el cuidado y enseñanza escolar de los hijos, de los padres o familiares enfermos que lo necesitaran, para muchas el miedo de ser mayor, sin pensión y no poder salir por el día a día.


El tiempo pasó, salimos a la calle, y seguimos caminando con el miedo de antes, y con el nuevo, con el temor al virus y con más cargas sobre nuestros hombros. Así llegamos a marzo 2021, día en el que se realizó la marcha que conmemora la lucha de las mujeres por sus derechos a lo largo de la historia, fue la primera marcha a la que asistí, dos caras conocidas, las conocí en las artes y como estudiante de Ciencias Jurídicas hace años, hoy por hoy exitosas profesionales y líderes feministas. En la marcha pude observar las diferentes Asociaciones femeninas, no menos de treinta, siendo honesta, desconocía de la existencia de muchas de estas, el nivel de organización y trabajo que hay detrás de cada una va más allá de lo que la mayoría de medios de comunicación se han encargado de trasmitir a la sociedad. Han trabajo propuestas concretas, proyectos de Ley, en los cuales se pide garantizar el acceso a la Educación Integral en Sexualidad desde una perspectiva científica y laica, por el grupo de mujeres católicas entre otras; la lucha por los derechos laborales de las mujeres del área textil y de las demás áreas profesionales con la exigencia de la ratificación de convenios de la OIT, la no discriminación a mujeres con discapacidad, la ley de identidad de género, la defensa del medio ambiente por las eco feministas, defensa del territorio, ley de agua, el respeto a la libertad de expresión, por el bloque de mujeres periodistas y así podría continuar una a una. No obstante, los medios de comunicación y las redes sociales se encargaron de presentar la marcha con un hecho de vandalismo, por las expresiones realizadas por algunas de las manifestantes con la pinta de paredes de algunos monumentos, centraron toda su atención en esos hechos, con la excepción de un par de medios, ni siquiera mencionaron las peticiones de estas Asociaciones. En estos grupos hay ex combatientes, trabajadoras de primera línea, artistas, periodistas, comerciantes, psicólogas, abogadas, estudiantes, que buscan que los derechos de las mujeres y niñas sean reconocidos, que se disminuya la brecha salarial, por la seguridad, por la libre determinación y apuestan por una sociedad en la que las mujeres y las niñas puedan alcanzar todo su potencial. Ojala que este periodismo que hoy se muestra sensacionalista y parcial, el día de mañana se dedique a reflejar estas iniciativas y sea más objetivo y propositivo. Recientemente nos vimos en elecciones en las cuales el porcentaje de mujeres en La Asamblea Legislativa disminuyó, los y las diputadas electas tendrán una gran responsabilidad sobre sus hombros pues deberán recuperar la credibilidad de este órgano, representando al pueblo y no a grupos económicos ni a partidos políticos, y como parte de esto espero que garantizar los derechos de las mujeres sea una prioridad, sobre todo cuando la mayor cantidad de la población es femenina, ojala y se tomen en cuenta estas propuestas de la Sociedad Civil, y aquí estaremos dispuestas a colaborar y a luchar por superar la cultura machista, porque los cambios en favor de la igualdad no solo son para las mujeres, sino también para los hombres, porque lo que se busca es tener una sociedad más justa y más equitativa, donde no existan más discriminaciones, donde solo veamos atrás para ver todo lo que hemos avanzado. He leído muchas opiniones que dicen, “no me representan”, pero ¿será que en verdad no lo hacen? En 1911 se produjo la muerte de 146 mujeres estadounidenses en New York, fallecieron a causa de un incendio, en una fábrica textil donde levantaron sus voces por la reivindicación de las 8 horas laborales y con una retribución monetaria justa; esta una de tantas luchas y muertes por obtener el reconocimiento de derechos que hoy gozamos, exigidos con fuerza, así que si, si puedes estudiar, elegir con quien vivir, viajar con libertad, trabajar y que te paguen lo justo, descansar, y por supuesto, votar, si, si te representan.

Este 8 de marzo, y cada día de nuestras vidas, por las desaparecidas, por las explotadas, las discriminadas, las maltratadas, por las que viven en condiciones de extrema pobreza, por las encarceladas injustamente, por todas seguiremos alzando la voz, cada una y como colectivo, seguiremos luchando por una sociedad más justa y más equitativa, en la que las niñas alcancen sus sueños, y vivan sin miedo, por garantizar vidas dignas de ser vividas.

 Redaccion:  8 DE MARZO 2021, Mi primera marcha, Marlene Huezo.