El argumento de Bukele para actuar contra magistrados y el fiscal general.

El argumento de Bukele para actuar contra magistrados y el fiscal general.

La Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema  salientge de El Salvador, le bloqueó al presidente presidente Nayib Bukele, al menos 15 normas relacionadas con el manejo de la pandemia a mediados del 2020, la mayoría sobre regímenes de excepción. El tribunal consideró que vulneraba derechos fundamentales de la ciudadanía.

En ese momento, el mandatario aseguró que la sala le había "quitado atribuciones para luchar contra la pandemia" de covid-19 y para cuidar de la vida de sus compatriotas.

La Sala de lo Constitucional es una de las cuatro salas que componen la Corte Suprema. Su misión es resolver demandas de inconstitucionalidad, hábeas corpus y controversias entre los poderes del Estado.

El pasado sábado, el nuevo Congreso, dominado por Bukele, tomó posesión y la primera decisión que tomó fue la destitución de varios magistrados del Supremo salvadoreño y el fiscal general.

Los congresistas alegan que la Constitución permite al Parlamento destituirlos "por causas específicas, previamente establecidas por la ley".

"Existen claras evidencias de que los magistrados actuales no reúnen los méritos para un rol tan fundamental", dijo el diputado del oficialista Nuevas Ideas (NI), Caleb Navarro, y consideró que removerlos era una medida de protección para la población.

 

"Es evidente que los miembros de este tribunal no están a la altura de las necesidades de El Salvador, que necesita a funcionarios más conscientes, más apegados a la protección de la vida de las personas. Sin la vida no existen demás derechos constitucionales", consideró la legisladora Suecy Callejas, también de NI.

-Golpe de Estado-

Los parlamentarios de la oposición, que ahora representan una pequeña minoría, cuestionaron la forma en que se destituyó a los magistrados, sin que se les cite a la Asamblea o se escuchen sus argumentos.

"Lo que se está haciendo esta noche en la Asamblea Legislativa, con una mayoría que el pueblo se las dio a través del voto, es un golpe de Estado. No caigamos en este error porque el pueblo salvadoreño votó por ustedes esperanzados en un nuevo país", dijo por su parte el diputado René Portillo, del derechista ARENA. 

"Cómo grupo parlamentario no seremos cómplices del golpe de estado", comentó por su parte la legisladora Anabel Belloso, de la exguerrilla Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

En el nuevo Congreso unicameral, el partido formado por Bukele, Nuevas Ideas (NI), tiene 56 diputados, mientras que sus aliados, los conservadores de la Gran Alianza Nacional (Gana), cuentan con 5, sumando 61 escaños de un total de 84. 

Con ese número, los aliados de Bukele superan la llamada "mayoría calificada" en el Parlamento que, además de las funciones habituales de aprobar leyes, les permite ratificar préstamos, elegir procuradores, al fiscal general y los magistrados de la Corte Suprema.

Completan el Parlamento los partidos tradicionales Alianza Republicana Nacionalista (Arena, derecha), con 14 escaños; la izquierdista FMLN, con 4; el Partido de Concertación Nacional (PCN, derecha), con 2; y con un parlamentario la Democracia Cristiana, Nuestro Tiempo y Vamos. (AFP).