El Salvador sigue bajo la influencia de las mafias del chavismo, advierte informe

El Salvador sigue bajo la influencia de las mafias del chavismo, advierte informe

La victoria del independiente Nayib Bukele en las elecciones presidenciales del año pasado debían conducir a El Salvador a una nueva era que dejara atrás la corrupción asociada con el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y sus financistas en el régimen de Caracas.

Pero el nuevo gobierno salvadoreño sigue penetrado por la estructura criminal congregada entorno a Alba Petróleos, controlada por el ex comandante guerrillero José Luis Merino, quien entre otras cosas hizo desaparecer más de $1,000 millones de los subsidios venezolanos, asevera un informe elaborado por el centro de investigaciones (Think Thank) con sede en Washington, IBI Consultants.

El informe resalta que Alba Petróleos se ha convertido en una máquina para lavar dinero del narcotráfico y la corrupción y que Bukele mantiene claros vínculos con Merino, incumpliendo con sus promesas de limpiar casa.

 

“Mientras que Nayib Bukele prometió un nuevo paradigma de gobierno que rompía con la derecha tradicional y con la izquierda tradicional, su gobierno sigue estando profundamente penetrado por los elementos más criminalizados de ambos grupos”, concluye el informe titulado “Como hacer desaparecer $1,000 millones”.

“Estos elementos están congregados a través de la estructura de Alba Petróleos y bajo la dirección de José Luis Merino …, quien no se amolda al modelo de gobierno limpio que Bukele alega estar construyendo ni el que los aliados de Estados Unidos deberían estar buscando en el hemisterio”, agrega el documento elaborado por el presidente de IBI Consultants, Douglas Farah.

Merino – quien ejerce gran influencia dentro del nuevo gobierno – ha sido acusado en el pasado de participar en orquestar secuestros, lavar dinero y traficar armas con organizaciones designadas por Estados Unidos como terroristas, resaltó el documento.

Alba Petróleos, filial de PDVSA usada por Caracas para financiar al FMLN, actualmente está bajo investigación en Estados Unidos y El Salvador por lavar dinero de las drogas provenientes de organizaciones como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y el Cartel de Sinaloa.

El estudió cuestionó que Bukele y las compañías de sus familias aceptaran $2 millones de Alba Petróleos cuando la empresa mostraba resultados financieros “irracionales y distorsionados”, lo cual genera dudas sobre la disposición del presidente de emprender los procedimientos más básicos de debida diligencia”.

Pero las preocupaciones sobre la influencia de Merino en el nuevo gobierno recae principalmente en los asesores y ministros que rodean a Bukele.

“El que uno de sus amigos más cercanos y asesores económicos más importantes [Erick Vega] no solo haya estado sentado en varios de los directorios de las filiales de Alba Petróleos sino que también se desempeñara por décadas como el jefe de asistentes de Merino genera dudas adicionales”, señaló.

Y “dado que al menos dos otros integrantes del gabinete, incluyendo a la jefa de gabinete (la Comisionada Presidencial, Carolina Recinos) y otros altos funcionarios del gobierno han sostenido extensas relaciones financieras con Alba Petróleos, es legítimo cuestionar la influencia que Merino y otros podrían tener dentro de la actual administración”, agregó el estudio.

Alba Petróleos fue creada inicialmente por Venezuela como un instrumento para brindar asistencia a las naciones de Centro América. Pero la filial de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) terminó convirtiéndose en parte integral de la estructura de corrupción y narcotráfico que operan en sociedad con el régimen de Nicolás Maduro.

En teoría, los líderes del FMLN debieron de haber usado los subsidios que Venezuela canalizaba a través de la empresa para cubrir las necesidades básicas de los salvadoreños como la educación, la salud y la construcción obras de infraestructura.

Pero en vez de eso “Alba Petróleos transfirió al menos $1,000 millones a cuentas bancarias en el exterior antes de que los fondos desaparecieran”, dice la investigación.

Gran parte de los miles de millones de dólares que fluyeron a través la compañía “probablemente formaban parte de una importante operación de lavado de dinero de la droga” perteneciente a las FARC, el cartel de Sinaloa y otras organizaciones criminales transnacionales, según investigaciones policiales en El Salvador y Estados Unidos, y fuentes con conocimiento directo de las operaciones.

 

Las sospechas que recaen sobre la empresa hacen que cualquier vinculación entre Merino y Bukele se traduzca en un tema de gran preocupación, señala el documento.

“La influencia ejercida por quienes se beneficiaron directamente de las opacas actividades financieras de Alba Petróleos, particularmente dados los vínculos documentados de Merino con las FARC y el régimen de Maduro, representa una amenaza significativa para el frágil gobierno democrático de El Salvador y debilita la capacidad de crear un estado de derecho”, advierte el estudio.

Bukele actualmente disfruta de una relación en buenos términos con la administración Trump y su elección de ministros y asesores hasta ahora han sido sometidos a poco escrutinio, pero esas relaciones socavan los esfuerzos estadounidenses por promover el estado de derecho, luchar contra la corrupción y poner fin al régimen de Maduro en Venezuela, concluye el informe.

INFORME ELABORADO This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it. elnuevoherald.com