‘’La pasión por lo que se estudia lo puede todo’’, Óscar Monsón.

‘’La pasión por lo que se estudia lo puede todo’’, Óscar Monsón.

Redacción: Gabriela Palacios

 

Óscar Monsón es un estudiante egresado de la Licenciatura en Ciencias Jurídicas de la Universidad de El Salvador y en la actualidad realiza el trabajo de tesis. Sin embargo, llegar hasta este momento de su vida académica no fue como la de cualquier otro estudiante. Monsón fue diagnosticado con la enfermedad crónica Lupus eritematoso sistémico en el año 2016. Los dolorosos síntomas como él los descritos lo llevaron a postrarse en una cama del Hospital Rosales durante varias semanas. 

'' Al principio sentí como dolores de cabeza, a veces se me reventaban los vasitos de los ojos, cosas así, luego problemas en la piel, caída de cabello, hasta que tuve que pasar consulta con un nefrólogo porque tengo daños en el estómago y en los riñones '', declaró Monsón.

El lupus es una enfermedad clasificada como auto inmunitaria, la doctora, Nubia Sánchez explica que esto se refiere a que el sistema de defensas del ser humano, en este caso, crea por error anticuerpos que atacan algunos órganos y células generando complicaciones en dicho sistema. Sánchez añade que la enfermedad es capaz de afectar desde el sistema muscúlo esquelético provocando inflamaciones y dolor articular que puede llegar a ser incapacitante, hasta causar complicaciones renales, pulmonares, hematológicas, gastrointestinales y la forma más común de manifestación es a través de la piel.

Según World Lupus Federetion a nivel mundial hay más de 5 millones de personas diagnosticadas con Lupus y por cada 10 personas, solamente una es hombre, además ante dicha enfermedad aún no existe cura, solo tratamientos que ayudan a sobrellevar los síntomas que son diferentes en cada paciente. En este sentido, Monsón aseveró que, entre medicamentos antiinflamatorios, anticoagulantes y antipalúdicos, el calor humano le alivió los días.

'' Había gente que me demostraba su aprecio o su cariño eso te ayuda bastante, el hecho que alguien llegue al hospital a verte y que te digan que sos fuerte, que te abracen con ese amor que transmite fe, esperanza ganas de recuperarte para estar con los tuyos. Y no solo gente de afuera sino personas tiradas en una camilla, pero con un ánimo alto '', detallado Monsón.

En el momento que los médicos le dieron de alta, le recomendaron a Óscar no retomar sus estudios, mientras monitoreaban su recuperación desde casa. José Elías uno de los amigos le acompañó desde el inicio, también le siguió en ese proceso de regreso a la normalidad.

Elías dijo que se fue a vivir con Óscar para cuidar de él: '' yo sé que Óscar ama su carrera y va a ser un gran profesional y por eso yo quería que se recuperara, durante el día platicaba con él y estaba pendiente de su comida, medicina y en las noches que a él le daban dolor o necesito levantarse yo le ayudaba, fue difícil ver a un amigo tan jovial de un día para otro tirado en la cama, pero poco a poco volvía a ser él mismo, en todo sentido ''.

Pese a retirar ciclos académicos a causa de recaídas físicas, entre ingresos médicos, pastillas diarias y terapias, la cotidianeidad académica se volvió un gran reto, pero logró retomarla llevando pocas materias por semestre. Una anécdota que refleja la lucha diaria como estudiante y que Monsón dice marcó su vida fue el realizar un laboratorio:

'' Ya solo me faltaban 10 materias para poder egresar y ya me estaba recuperando de una recaída, yo me prometí no dejarme vencer esta vez y tenía un laboratorio en el tercer piso del edifico nuevo de jurisprudencia así que, con dolor de cuerpo empecé a subir las gradas, incluso se me salieron las lágrimas subiendo y varias personas me ofrecieron ayuda para subir, pero no, yo podía solo y llegué, bien tarde, pero llegué e hice el laboratorio. Para bajar ya iba con más calma grada tras grada y me costó un montón esas últimas materias, pero gracias a Dios y mis amigos ya egresé porque la pasión por lo que se estudia lo puede todo.

Con el paso del tiempo, Óscar se ha acostumbrado a vivir con rutinas de alimentación estrictas, dolores crónicos, evitar ciertas actividades como, por ejemplo, caminatas largas o exponerse a la luz excesiva del sol. Sobre todo, las visitas frecuentes al médico, para él ya se ha tornado una costumbre, a consecuencia de las recaídas que el lupus le ha causado durante años. Óscar Monsón exclamó que el amor por las Ciencias Jurídicas lo motiva a luchar día a día y en actualidad él comparte su testimonio con más jóvenes para incentivarlos a seguir sus sueños pese a las dificultades.

 

 

 

Monsón compartiendo su testimonio con jóvenes en Ilopango / fotografía por Gabriela Palacios.