Encuentran casos de trombos "posibles vínculo" a la vacuna de AstraZeneca

Encuentran casos de trombos "posibles vínculo" a la vacuna de AstraZeneca

La Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés) ha concluido este miércoles que los coágulos de sangre deben ser incorporados como “efectos secundarios muy raros” de la vacuna de AstraZeneca. Así lo ha considerado el Comité de Evaluación de Riesgos de Farmacovigilancia (PRAC), reunido desde este martes para evaluar 86 casos de trombosis que le han trasladado hasta ahora las autoridades nacionales europeas, la mayoría en mujeres menores de 60 años. La EMA, que no ha confirmado factores de riesgo por edad ni género, sigue considerando que los beneficios continúan siendo superiores a los riesgos. “La vacuna es altamente efectiva para salvar vidas y la vacunación es extremadamente importante”, ha afirmado la directora ejecutiva de la EMA, Emer Cooke. Tras la elaboración del informe, son los países quienes deben decidir a quién administran la vacuna. Los 27 ministros de Sanidad se reunirán por videoconferencia a las 18.00 para acordar las medidas que deben derivarse de ese dictamen.

“El riesgo de mortalidad por la covid-19 es mucho mayor que la mortalidad por estos efectos secundarios muy raros”, ha sostenido Cooke en una rueda de prensa desde Ámsterdam. El mensaje desde la EMA es claro: hay un vínculo entre los trombos detectados y la administración de la vacuna de la farmacéutica anglosueca, pero se trata de casos muy raros y los beneficios de la vacuna siguen primando. “La covid-19 es una enfermedad muy grave, y la vacuna es efectiva evitando la enfermedad, la hospitalización y la mortalidad. En su conjunto, el beneficio es superior al riesgo”, ha afirmado Sabine Straus, jefa del comité de Seguridad de la EMA. La decisión se ha tomado tras haber estudiado también los informes de expertos independientes.

La EMA ha explicado que, por ahora, no hay un tratamiento específico para esos efectos secundarios. Los países deberán decidir cómo aplican las conclusiones de ese informe, en especial después de la alarma que se ha podido generar por los traspiés de comunicación de los países y de la propia EMA. Los Países Bajos y Alemania hasta ahora habían decidido emplear esa vacuna solo con mayores de 60 años. Según la agencia comunitaria, la mayoría de los casos que han analizado corresponden a mujeres menores de 60 años, que han sufrido un coágulo en las dos semanas posteriores a haber sido vacunadas. Sin embargo, los expertos comunitarios consideran que de esa circunstancia no pueden extraerse conclusiones generales. De hecho, Straus ha explicado que, dado que hay diferencias importantes entre países en cómo se está usando la vacuna, con una mayor administración a mujeres de menos edad, no se puede concluir que ese grupo de población tenga un riesgo mayor.

 

vía:elpaís