El mundo de las artes y sus imposibilidades.

El mundo de las artes y sus imposibilidades.

El mundo de las artes y sus imposibilidades.

 

El arte es la actividad en la que el hombre recrea, de forma estética y creativa sus aspectos íntimos, sentimientos, emociones, ideas, criterios personales estáticos en una vana esperanza de reconocimiento.

Sueños atrapados en imposibilidades disfrazadas, de planes y criterios alternos al abuso de autoridad, que otorga el triunfo a quien su mando desea.

 

Cuántos lienzos y escritos acumulados, aplaudidos por familiares, amigos y un amante espontáneo de la obra.

Un cuadro, una palabra que narra el alma de su autor, resguarda en el anonimato.

Mendigos de esfuerzos, mimos de promesas y reformas sociales.

El arte y sus imposibilidades, diagnosticadas desde el ojo turístico, buenas, malas, para ellos fascinantes.

Soñadores de escenarios, promesas de eventos casuales, títeres del reconocimiento momentáneo.

Ay el arte y sus imposibilidades...

Intereses fortalecidos en el eco de las campañas...

cabildos de esperanza...

 festivales de percepciones

Marketing del engaño.

El arte y sus imposibilidades abstractas, heredera de destinos

Superfluos... Rellenos de formularios.

El arte y sus imposibilidades citan

motivos de liquidez, dudas de existencia de talentos sobre el camino testados de habilidades, departamentos ignorados exiliados por envidia o la

Desidia de los gobernantes.

 

 Ay el arte y sus imposibilidades...

 No es la falta de empeño, ganas, sino la falta de oportunidades, espacios culturales, formativos y expositivos.

El artista salvadoreño se crea, se forja y se promueve sólo en un mundo ciego a la cultura, una sociedad con poco o nulo concepto de arte, connacionales apáticos por el deleite, a causa del desconocimiento, la intolerancia a su patria, a su etnia , a su raza.

El gusto del saber se forja y lo que se nombra se comprende y lo comprendido entre nosotros mantiene expectantes, se convive con el término y se vuelve parte de la vida, esto nos determina a ser público o creador.

 

Se está tan acostumbrados a la desaprobación, al término en vía de desarrollar, que olvidamos la propia existencia y el derecho a que nos nombren con la admiración que causa lo extranjero, dejemos que nos apelliden con la nacionalidad en alto, el orgullo del talento mío o ajeno envainados, listo para cortar de tajo los términos discriminares, que definitivamente al pueblo.

Todo es dual, bueno, malo, con mucho con poco, porque entonces portar lo malo como juicio, si también te forja el trabajo desmedido, la colaboración pronta, y la empatía.

La cultura es la gente, su potencial, lo que sabe de sí mismo y de su terreno natal, es su obra y el goce de quien cree que unidos se potencia la lucha, el arte, la ayuda, la libertad y el respeto a los derechos.

Crease pues en el arte, como la entrega absoluta de potencial, ampare de los sueños de connacionales y cultívelo en los suyos, así comprenderá la gracia que provee la intención de dar y que no haya un receptor apto, ni un gobierno que inste el cambio , desde el problema, y ​​no desde la consecuencia.

 

 

 

 

Hazel Urmo
Hazel UrmoRedacción