El Gobierno de El Salvador prioriza el bienestar y el desarrollo integral de la niñez salvadoreña, impulsando políticas públicas que la colocan en el centro de la transformación educativa. Por ello, implementa iniciativas orientadas a garantizar mejores oportunidades desde los primeros años de vida.
En ese contexto, la Primera Dama de la República, presentó el nuevo Currículo Nacional de Primera Infancia, una transformación del modelo educativo tradicional, que redefine la forma de enseñar y aprender, convirtiendo a los niños en protagonistas de su proceso de desarrollo, en un entorno que promueve el respeto, la atención integral y el aprendizaje desde edades tempranas.
“A partir de hoy, nuestro país tiene un nuevo Currículo Nacional de Primera Infancia. Este modelo pedagógico cambia el paradigma de una enseñanza enfocada en contenidos a un modelo basado en experiencias. Imagínense que tenemos un libro mágico. Este libro mágico tiene como base cuatro pilares. El juego, la participación, el aprendizaje activo y la calidad de interacciones”, subrayó.

Explicó que el juego permite desarrollar la creatividad, facilita el aprendizaje y las habilidades sociales, aumenta la resiliencia y la adaptabilidad. Asimismo, la participación y el aprendizaje activo se convierten en elementos esenciales del nuevo modelo pedagógico, ya que promueven que los niños aprendan a través del movimiento, la exploración y el uso de todos sus sentidos.
Finalmente, detalló que la calidad de las interacciones reconoce que no existe una educación efectiva sin amor, cariño y atención cálida. Añadió que un niño que se siente reconocido, respetado, querido, comprendido y escuchado, tendrá mejor seguridad emocional, más curiosidad y menos temor para explorar, mejores conexiones neuronales, más estímulo cerebral, mejores habilidades sociales.
La Primera Dama de la República destacó que el Gobierno orienta esfuerzos a garantizar que la niñez salvadoreña cuente con los recursos necesarios para su desarrollo integral, promoviendo entornos adecuados, oportunidades de aprendizaje de calidad y acciones que fortalecen su bienestar.
«Tenemos paquetes escolares con uniformes, zapatos, útiles, libros y recursos pedagógicos como títeres, plastilina, pintura, tablets (…). En El Salvador, la educación de nuestros niños es responsabilidad de todos, una tarea que nos define como país”, enfatizó.













