El Gobierno de Bolivia expresó este jueves su “profunda preocupación” ante las recientes declaraciones del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, quien afirmó que en su país «no volverán a haber elecciones». La respuesta desde Managua no se hizo esperar. El régimen nicaragüense exigió respeto a las decisiones sobre su ordenamiento jurídico interno.
La Cancillería boliviana manifestó en un comunicado su preocupación por las declaraciones de Ortega “relativas a la celebración de futuros procesos electorales en ese país”. Bolivia está comprometida “con la democracia, conforme a las formas reconocidas por el ordenamiento constitucional que rige el ordenamiento jurídico institucional de cada Estado” y los principios de la Carta Democrática Interamericana.
REPLICA DE NICARAGUA
El Gobierno de Nicaragua replicó la posición boliviana. “Recibimos la Nota de las instituciones de política exterior de su Gobierno, y ratificamos que las decisiones políticas, económicas y de ordenamiento jurídico de nuestros países son propias, dignas y soberanas”, indicó el Ministerio.
“Nunca nos hemos entrometido en los asuntos propios de otros países, y, asimismo, no nos caracterizamos por discutir el derecho de cada país y cada pueblo a decidir sobre sus caminos en toda circunstancia”, agregó la Cancillería.












