La organización de defensa de animales PETA demandó el traslado a un santuario del macaco japonés Punch, que se volvió viral por aferrarse a un peluche en el zoológico de la ciudad de Ichikawa, al afirmar que el animal sufre un trauma derivado del cautiverio y el aislamiento.
“Como todos los macacos, Punch debería crecer en un grupo familiar unido, aprendiendo habilidades sociales vitales y explorando un hábitat natural rico, y no buscando el consuelo de un juguete en un pozo de cemento”, dijo Jason Baker, presidente de PETA Asia, según un comunicado compartido por la organización de defensa de animales.












