Redacción Dimas Castillo
El sistema financiero y el escenario político de Paraguay atraviesan una de sus mayores crisis de los últimos años tras la intervención, disolución y cierre decretado por el Banco Central del Paraguay (BCP) sobre Ueno Bank, la entidad digital más masiva del país. La debacle, originada por graves problemas de insolvencia y triangulación de créditos, no solo congeló los ahorros de cerca de tres millones de clientes, sino que provocó la dimisión del presidente de la República, Santiago Peña.
Deterioro financiero e irregularidades
La crisis se desencadenó cuando el BCP detectó que el índice de solvencia de Ueno Bank se redujo a menos de la mitad del mínimo legal exigido. Las investigaciones de la Superintendencia de Bancos revelaron presuntas maniobras financieras para ocultar pérdidas, destacando la transferencia de una cartera de créditos impagos por más de 74 millones de dólares a empresas vinculadas al mismo grupo empresarial (Grupo Vázquez).
Ante el riesgo inminente de un colapso sistémico, el organismo regulador ordenó la suspensión de operaciones, congelando las plataformas digitales, tarjetas de crédito/débito y la atención en sucursales. La medida afectó el pago de salarios, transacciones comerciales cotidianas y dejó comprometidos fondos públicos e institucionales masivos, entre ellos depósitos del Instituto de Previsión Social (IPS).
Consecuencias judiciales y sismo político
La Fiscalía de Paraguay actuó rápidamente ordenando la detención de los principales directivos del grupo bancario, imputados por presunta manipulación patrimonial y conducta de riesgo para los depositantes.
El impacto llegó de inmediato a las esferas del Gobierno. Los vínculos pasados entre altas autoridades, el regulador financiero y la entidad bancaria generaron duras acusaciones de conflicto de interés. En medio del inicio de un juicio político en el Congreso promovido por la oposición y sectores de su propio partido, el presidente Santiago Peña presentó su renuncia al cargo.
Plan de contingencia y devolución de fondos
Para contener el pánico bancario y el descontrol social en las calles de Asunción, el BCP implementó el uso del Fondo de Garantía de Depósitos.
- Devoluciones de emergencia: El BCP habilitó el desembolso de anticipos de hasta 10.000.000 de guaraníes por cliente.
- Normalización del sistema: Hasta la fecha, más de 1,2 millones de usuarios han comenzado a recuperar el acceso a sus fondos garantizados a través de otras entidades bancarias asignadas.
- Mensaje a la banca: El Banco Central emitió comunicados aclarando que el resto de las entidades del sistema financiero operan con niveles adecuados de liquidez y solvencia, desmintiendo rumores sobre intervenciones masivas en otros bancos.












