La deuda para pagar pensiones sumó otros $47.5 millones en noviembre, según los datos del Banco Central de Reserva (BCR).
Con este nuevo préstamo, requerido a través de Certificados de Obligación Previsional (COP), el saldo de la deuda de pensiones se elevó a $11,163.45 millones, de los cuales $8,394.19 millones se adquirieron entre 2006 y 2022 y otros $2,769.26 millones se han prestado entre 2023 y 2025.
El monto sirve para pagar las pensiones de los jubilados del sistema de pensiones público, que se derogó en 1998, pero del que todavía dependen más de 88,000 personas.
El nuevo dato de deuda previsional también es un tema clave en el cumplimiento de metas fiscales de El Salvador con el Fondo Monetario Internacional (FMI) pues este le ha pedido reducir su dependencia con el fondo para sanear sus finanzas públicas y llevar su deuda a una senda sostenible.
El más reciente estudio actuarial que la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF) elaboró junto al FMI, indica que a diciembre de 2024 el patrimonio del fondo de pensiones que han ahorrado los cotizantes en el sistema privado desde 1998 asciende a $15,995 millones, de los cuales, $11,564 millones están invertidos en instrumentos de deuda del Estado (73.02 %).
Esta dependencia del fondo de pensiones se ha originado, según el economista Rafael Lemus, porque los gobiernos de turno no han querido asumir con fondos propios el pago de pensiones que le corresponde por ley.
En su lugar, han tomado ahorros de los trabajadores actuales para financiar el pago de estas jubilaciones.
Pero además de eso, han recargado a estos cotizantes con el financiamiento de la Cuenta de Garantía Solidaria (CGS) que es la que financia las pensiones mínimas, cuando se acaba el saldo de la cuenta individual.
Según el estudio actuarial, esta cuenta se consumirá en 2029 pues también se estarán agotando las cuentas individuales de los jubilados en los próximos dos años.
El nuevo estudio actuarial confirma un déficit previsional que ronda el 59 % del PIB (producto interno bruto) al tomar en cuenta los ingresos por cotizaciones y los gastos por pensiones para el período 2024-2070, un monto que según el economista Rafael Lemus, supera los $20,000 millones.













