El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) confirmó la ejecución de un operativo migratorio a gran escala en varios estados, dirigido principalmente a centros de trabajo como restaurantes, cocinas industriales y comercios locales, donde se detectó la presencia de trabajadores con estatus migratorio irregular.
Durante las acciones, fueron detenidos y procesados varios ciudadanos salvadoreños, quienes ahora enfrentan procesos de deportación inmediata por permanecer en el país de forma no autorizada. Las autoridades también confirmaron la identificación de personas de nacionalidad mexicana dentro del mismo operativo.

El DHS explicó que estas operaciones forman parte de su estrategia de refuerzo del control migratorio en espacios laborales, que busca frenar la contratación de personas sin documentación legal en Estados Unidos, una práctica que, según la ley, también acarrea sanciones para los empleadores.
Los salvadoreños afectados están siendo trasladados a centros de detención migratoria, mientras se resuelve su situación jurídica. En algunos casos, podrían apelar su deportación si cumplen ciertos requisitos de asilo o protección humanitaria, aunque en su mayoría serán repatriados en los próximos días.

Las redadas han generado reacciones encontradas entre defensores de derechos humanos y organizaciones proinmigrantes, quienes aseguran que este tipo de acciones ponen en riesgo a familias enteras y criminalizan a trabajadores que buscan mejores condiciones de vida.
El gobierno salvadoreño aún no se ha pronunciado oficialmente sobre el número de connacionales involucrados ni sobre posibles gestiones consulares para brindar asistencia.







