Múltiples estados del noreste de EE. UU., entre ellos Pensilvania, Nueva York y Connecticut, se encuentran en riesgo de inundaciones repentinas por las fuertes tormentas que desde esta tarde azotan el país.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS, en inglés) ha emitido alertas de inundaciones en ciudades como Filadelfia y Levittown (Pensilvania), Camden y Bergen (Nueva Jersey), Chapel Hill y Carborro (Carolina del Norte), y en los cinco distritos de Nueva York.
Se espera que las tormentas, que han derivado en lluvias torrenciales y fuertes vientos, se concentren sobre todo en los estados y ciudades del Atlántico Medio, según la agencia.

El NWS destaca además que las intensas precipitaciones llevarán “a numerosos casos de inundaciones repentinas, especialmente en áreas urbanas”.
En Nueva Jersey, las lluvias ya causaron inundaciones, daños y cortes de carretera, sobre todo en el centro del estado, de acuerdo a los medios locales.
El gobernador, Phil Murphy, declaró el estado de emergencia debido a las inundaciones y los altos niveles de lluvia e instó a la población a través de su perfil de X a quedarse en casa y evitar viajes innecesarios.
En Nueva York, el Departamento de Transporte del estado para los condados de Columbia, Ulster y Dutchess, entre otros, informó que varias zonas de la región de Hudson Valley se encuentran en riesgo de inundación por precipitaciones de entre 12 y 17 centímetros.

La gobernadora de este estado, Kathy Hochul, advirtió que las condiciones de las carreteras son “graves” en los condados de Westchester y Rockland, “donde se han realizado varios rescates”, aunque no entró en detalles sobre posibles víctimas mortales.
En la ciudad de Nueva York, el aeropuerto de La Guardia (Queens) también paralizó temporalmente todos los vuelos el lunes a causa de las tormentas, mientras que el aeropuerto John F. Kennedy sufrió retrasos de tres horas de media en sus vuelos.







