Un narcotraficante irlandés llamado Clifton Collins compró unos 6000 bitcoins entre 2011 y 2012.
En 2017 fue arrestado. Había guardado las claves de acceso impresas en un papel escondido en una caña de pescar, pero el dueño de la casa tiró sus pertenencias a la basura.
Recientemente, la policía logró acceder a una de las billeteras, valorada en unos 30 millones de euros.
Aún quedan otras 11 billeteras, cuyo valor total actual ronda los 360 millones de euros.













