De acuerdo con las proyecciones de la Asociación Cafetalera de El Salvador (Acafesal), se prevé que la cosecha de café para el ciclo 2026-2027 sufra una disminución importante, ubicándose entre los 750,000 y 800,000 quintales.
Este panorama representa una contracción frente a las expectativas iniciales y los ciclos recientes, debido a los siguientes factores principales:
- Impacto de la sequía: Los periodos de sequía prolongados y las irregularidades climáticas han afectado el desarrollo de las plantas, reduciendo el tamaño y el peso del grano. Aunque las lluvias recientes han ayudado a amortiguar parte del daño, la merma estimada es de al menos 50,000 quintales menos de lo proyectado originalmente.
- Presión de plagas: Las condiciones climáticas adversas también incrementan el riesgo de proliferación de plagas en los cafetales.
- Costos de producción elevados: El sector enfrenta retos económicos adicionales, como el incremento en los precios internacionales de los agroquímicos y un fuerte aumento en el valor de las importaciones de abonos reportado por el Banco Central de Reserva (BCR).
Factores adicionales que agravan el panorama:
Además de los estragos climáticos de la sequía y la presión de plagas, los caficultores enfrentan un incremento en los costos de producción, destacando el fuerte repunte en el valor de las importaciones de abonos e insumos agrícolas reportado por el Banco Central de Reserva (BCR).












