Mujer de 56 años identificada como María Liliam Morán Bustillo (mencionada en algunos reportes comunitarios o transmisiones como familiar/tía por parte de conocidos o usuarios que han comentado sobre su situación).
Los hechos ocurrieron de la siguiente manera:
El incidente: La mujer fue detenida por la Policía Nacional Civil (PNC) luego de que se le sorprendiera prestándole su teléfono celular a un recluso que se encontraba internado en el Hospital Nacional Dr. Juan José Fernández (Zacamil) en San Salvador.
El error y la postura de su familia: De acuerdo con las autoridades y los reportes del caso, la ciudadana reconoció que cometió el error de cederle el aparato al interno, presuntamente movida por un impulso de buena fe o desconocimiento de la gravedad de la ley, pensando que solo haría una llamada rápida. Ante esto, sus familiares y allegados han reconocido públicamente que se equivocó al bajar la guardia, pero claman y piden comprensión o su liberación, argumentando que obró desde la ignorancia de las normativas penitenciarias y sin mala intención.
Situación legal: Tanto el reo como la mujer fueron arrestados y enfrentan un proceso judicial bajo los cargos de «uso y suministro de objetos de telecomunicación en centros penitenciarios», un delito severamente penado por las leyes salvadoreñas actuales para evitar la comunicación ilícita desde y hacia el interior del sistema de justicia penal.
El caso ha abierto una amplia discusión pública entre quienes defienden que se trató de un acto de ingenuidad y quienes respaldan la aplicación estricta de la ley ante cualquier vulneración de la seguridad carcelaria.













