La situación en la Laguna de Olomega —ubicada en la zona oriental del país, entre los departamentos de San Miguel y La Unión— ha generado mucha preocupación e incertidumbre entre las comunidades de pescadores artesanales y habitantes de la zona (especialmente en sectores como el caserío La Estrechura del cantón Tierra Blanca, en Chirilagua).
Los puntos clave de esta problemática incluyen:
Mortandad de peces: Pescadores locales han reportado la aparición de cientos de peces muertos a las orillas del cuerpo de agua, lo que representa un golpe directo para la economía y la seguridad alimentaria de las familias que dependen de la pesca artesanal.
Posibles causas: Entre las hipótesis manejadas por las comunidades y organizaciones locales figuran los bajos niveles de oxígeno provocados por la disminución del espejo de agua (asociada a la variabilidad climática y falta de lluvias), las altas temperaturas que afectan el ecosistema acuático, así como la posible presencia de contaminantes o químicos en el sector.
Llamado a las autoridades: Los afectados han alzado la voz para exigir la intervención de las instituciones gubernamentales competentes —como el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN)— con el fin de que realicen inspecciones técnicas, determinen las causas exactas de este fenómeno ecológico y ejecuten acciones de protección para el humedal y las comunidades ribereñas.













